“Legítimidad” en las entregas anteriores.

En las entregas iniciales sobre la legitimidad en la relación de pareja, nos remontamos al mundo grecorromano del siglo primero después de Cristo. En dicha sociedad las relaciones sexuales extramatrimoniales, en algunas circunstancias, se consideraban legítimas. Por ejemplo, el amo tenía acceso al cuerpo de sus esclavos, ya sean varones o mujeres. Es decir, la persona de más poder en la sociedad podía acceder al cuerpo de alguien de menos poder para satisfacerse sexualmente. Este tipo de relación se consideraba normal, es decir, legítima. 

También, en la misma sociedad, una mujer considerada “honrada”, era aquella que podía casarse para asegurar la llegada de herederos. La legitimidad en este caso era otra, ya que se trataba de una relación por medio de la cual la familia podía tener herederos legales.

La influencia judeocristiana sobre las nociones de “legitimidad”. 

Estas perspectivas helénicas de “legitimidad” iban a ser desafiadas por la llegada del cristianismo algunas décadas después de la muerte y resurrección de Jesús. 

Cuando el Apóstol Pablo introdujo la fe en Jesús en la sociedad grecorromana, inculcó además, entre los conversos al cristianismo, normas sexuales propias de la Ley de Moisés. Es decir se basó este «apóstol a las naciones» en primera medida desde las enseñanzas de la Torá presentó una visión hebraica respecto a la sexualidad para los nuevos cristianos. Por ejemplo, como vimos en la entrega anterior, la enseñanza del Antiguo Testamento establece solamente el matrimonio estable entre el varón y la mujer. Las relaciones homosexuales son prohibidas. 

¿Existe alguna enseñanza netamente cristiana en cuanto a la relación de pareja?

Las ideas del judaismo acerca de la pareja, tenían su punto de partida en los primeros capítulos del Génesis, donde se encuentra que la unión del varón y la mujer en “una sola carne”, i.e. “un solo ser”, se propiciaba solo en el matrimonio. De esta manera, desde un comienzo en el judaísmo se legitimizó el matrimonio heterosexual, lo que rige para los cristianos hasta el día de hoy.

Sin embargo, también encontramos enseñanzas que aplican a la pareja cristiana más allá de la Ley de Moisés. Jesús, de hecho, introdujo un mandamiento que no aparecía en el judaísmo, el cuál afecta profundamente al matrimonio cristiano, dando otro matiz a la idea de una relación legítima de pareja.  

Una innovación de Jesús: el nuevo mandamiento.

Los capítulos 13 al 16 del Evangelio de Juan relatan la despedida de Jesús durante la misma noche en que fue traicionado por Judas. En estas últimas horas y antes de ser crucificado, Jesús les dio a sus discípulos instrucciones que marcarían el rumbo del cristianismo como movimiento para siempre. Entre las enseñanzas sí compartidas aquella noche encontramos el “nuevo mandamiento”: 

Un mandamiento nuevo les doy: “que se amen los unos a los otros”; que como Yo los he amado, así también se amen los unos a los otros. En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros (Juan 13.34-35). La frase «unos a otros» traduce un pronombre griego «alelon» (ἀλλήλων), que denota reciprocidad. Aparece por ejemplo en la enseñanza de Pablo acerca de la relación entre esposos: «no se nieguen el uno al otro» (1 Corintios 7.5). Tanto el varón como la mujer se somete a la necesidad sexual de su pareja al no «negarse» a participar de la relación sexual. Esta excepción debe aplicarse si los esposos mutuamente deciden no tener relaciones por un tiempo, determinado por ambos, para poder dedicarse a la oración (1 Corintios 7.5). El «no negarse unos a otros», podría considerase una aplicación del «nuevo mandamiento» que dejó Jesús a sus discípulos, para que el mundo los reconociera como sus seguidores (Juan 13.35). Su aplicación en la relación entre esposos en el área de las relaciones afectivas , ¿no se hará aparente ante los demás quienes ven a sos esposos en su trato cotidiano. El efecto puede ser poderoso. La unidad entre los cristianos en todos los niveles, contribuye a que el mundo crea que Dios envió a su Hijo a traernos salvación (Juan 17.20-26).

Gracias nuevamente a Nicole por la idea de esta serie de entregas. Los esperamos por la próxima entrega sobre la legitimidad de la pareja, desde la perspectiva de las leyes que rigen en la República Argentina.

La vida y las enseñanzas de Jesús son el punto culminante de las Sagradas Escrituras. Invitamos a los lectores a empezar a conocerlas de forma gratuita on line en aula.bibliateologia.org.

Cursos Online

Si te interesa aprender más acerca de la Biblia, te invitamos a nuestros cursos online disponibles a continuación.

Suscríbete

Para recibir todas las entradas del blog automáticamente.

Gracias! Ya te has suscrito.